En México una idea para múltiples formas de representación y expresión artísticas y de una forma inclusiva.
Creo que no solo deben limitarse al dibujo tradicional sobre papel plano, sino que pueden explorar texturas táctiles, soportes tridimensionales, herramientas digitales o técnicas mixtas que se ajusten a sus fortalezas motrices y sensoriales.
También es fundamental diversificar los referentes culturales y artísticos, integrando artistas de contextos variados, discapacidades o minorías, para que cada alumno encuentre un reflejo de su propia identidad. La evaluación debe dejar de ser estandarizada para enfocarse en el proceso creativo, la superación personal y la intención comunicativa de cada estudiante. Al fomentar un ambiente de respeto donde el error sea parte de la experimentación, convertimos el taller de arte en un refugio seguro que celebra la singularidad y empodera a cada alumno a través de su propia voz creativa.